domingo, 10 de enero de 2016

NO ES EL MOMENTO DE MEZQUINDADES, SINO DE GRANDEZAS.

Por
Luis Esteban Rey Rey

No tengo porque ocultar las molestias que pueda causar algunas acciones de personas que lejos de ayudar a hacer, lo que hacen es destruir a quien hace, sin importar la consecuencia de sus actos.

En este mismo orden de ideas quiero repetir lo que escribió por cierto al respecto, Antonio SánchezRuego deponer justificados rencores por pasados agravios y atender a la esencia de la historia que vivimos. No fue por casualidad que la primera acción de las tropas soviéticas al conquistar Berlín fuera arrancar la suástica del Reichstag. Y que la foto emblemática de la victoria del Pacífico fue poner la bandera norteamericana sobre la cumbre de un islote conquistado. No existe una sola razón de peso que justifique tolerar la basura propagandística nazifascista del régimen en la Nueva Asamblea Nacional. ¡Los símbolo, idiota, los símbolos! … Sostendré la necesidad y urgencia de erradicar toda huella de la pasada barbarie, sin atender a prácticas políticas de connivencia con los herederos de la barbarie. Ni acomodar dicha necesidad a simpatías o antipatías personales… Aprobaría la acción de Ramos Allup sin importar quién la hubiera llevado a cabo. ¿Nos disgusta la acción o Ramos Allup? No es el momento de mezquindades, sino de grandezas.

Lo dicho aquí describe exactamente lo que uno siente y piensa cuando los habladores de oficio y malos politiqueros tratan de hacer que se les siga por ser “duros” hasta con la propia oposición. Quiero significar que uno de los habladores de pendejadas califica con epítetos que bien son aplicables a su propia persona cuando por ser quien era para el momento retaba a que lo sacaran del cargo público que ostentaba, porque ¡a ver quién se atrevía a tocarlo por ser familiar de un ex presidente! Eso era Prepotencia de su parte.

Los dictadores como el Muerto de Sabaneta que hoy ya no VIVE, tienen fanáticos como los tuvo Pérez Jiménez. Recuerdo como los empleados de la dictadura tenían en las solapas de sus sacos botones con la imagen de Pérez Jiménez que por cierto, prohibió la imagen de Bolívar en los Bares de Caracas pero si permitía su imagen donde quisieran ponerla. Le toco a Henry Ramos ejercer tal acción duélale a quien le duela porque ya basta de tanta mediocridad y hasta de analfabetismo político. Lo que hizo Henry no es prepotencia ni arrogancia, es el clamor del 87 % de la población de Venezuela que lo pedía y a gritos. Estas cosas no se discuten ni se reclaman, se ejecutan como bien lo hizo el Presidente de la Asamblea, ya que el sitio no es una feria  ni un circo, es el Capitolio Federal, el sitio que pequeño me llevo mi padre tomado de la mano aquí está la Balanza de la Libertad y la Democracia, en donde no se entra en mangas de camisa y sin Corbata. Para mí eso no cambia ni cambiara jamás. Recuerdo que estuvimos en el palco de la prensa para hacer una protesta por el atentado que nos hiciera la DISIP por orden de Rodríguez Torre quien era el Director de ese cuerpo para que acabáramos con la Asamblea de Ciudadanos Gente de la Victoria en las Acacias, el hijo de Maduro quien era Diputado en ese momento, tenía los pies montados en los espaldares de la butaca junto con otros muchachos y les grite…bajen los pies de ahí, respeten este sitio … ya para esa fecha se vislumbraba en  lo que se convirtió la Asamblea Nacional, había que adecentar los espacios e ir poniendo de nuevo el orden en la casa de la Balanza y de la Libertad Democrática. Lo importante no son las diferencia, lo importante es donde podemos apoyar o en donde podemos ser útiles. Y con el perdón por el abuso, Señor Antonio, de tomar su escrito como ejemplo y termino también con una frase suya…No es el momento de mezquindades, sino de grandezas. (Antonio Sánchez).
 
 


 

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