Por:
Luis Esteban Rey Rey
La migración es un asunto sumamente complejo, ya
que de acuerdo a su naturaleza, el campo para su estudio y análisis es muy
amplio. Hoy en mis reflexiones, voy a enfocarme en el impacto
de los movimientos migratorios en lo social, tanto en el país expulsor,
Venezuela, como en el País receptor sea cual fuere este.
Con la migración al paso de los años y como vamos, Venezuela
ha experimentado la pérdida de la herramienta más importante con la que cuenta,
me refiero a su mano de obra calificada, a profesionales y técnicos, así como a
las personas mayores con capacidad y deseos de conseguir un empleo
para satisfacer las necesidades de sus familias. Nosotros hemos sido buenos
trabajadores y muy buenos Profesionales, ello es una característica de los
Venezolanos cuya mano de obra es muy bien pagada en otras latitudes. Nuestros
técnicos e ingenieros Petroleros son la muestra. Llegará un momento (no
muy lejano) en el cuál el país resienta esta falta de mano de obra joven y
adulta que por falta de oportunidades y a consecuencia de esta dictadura
comunista se ve obligada a migrar a algún país como: Republica Dominicana,
Panamá, Colombia etc. Otra consecuencia importante que debo señalar de la migración,
es la desintegración de las familias. En un principio la migración es
considerada como una “alternativa
temporal” para mejorar el nivel y la calidad de vida de las personas en un
tiempo corto mientras dura esta dictadura, pero generalmente la estadía del
padre o madre cada vez se prolonga más tiempo ocasionando que los hijos lleguen
a sentir soledad o abandono por parte de sus padres migrantes. También podemos
comentar que esta falta de cuidados paternos/maternos ocasiona que problemas de
drogadicción, alcoholismo, vandalismo se presenten a edades muy tempranas en
los niños.
Aparte de la desintegración familiar, esta
repercute en la educación de los hijos por el constante movimiento de los
padres. La falta de apoyo, supervisión y motivación de los padres ocasiona que
algunos niños o jóvenes se inclinen por abandonar sus estudios y buscar algún
empleo en su comunidad o ahorrar para también migrar a otro País. Otra
consecuencia notable del flujo migratorio, es el estado de desolación en que
pueden caer pueblos, comunidades o ciudades y lucir desiertas debido a la gran
cantidad de personas que decidieran irse de ahí. En nuestro caso es menester
mencionar que ya para este momento muchos profesionales y técnicos han migrado
de Venezuela. Lo grabe de esto es que esa mano de obra profesional está siendo
sustituida por egresados de universidades creadas por el Régimen Comunista
Terrorista, en donde médicos se gradúan en 3 años e inmediatamente los ponen en
hospitales en donde han causado la muerte a muchos venezolanos, atreviéndose en
muchos casos a realizar intervenciones quirúrgicas.
Las familias Venezolanas que reciben remesas del
exterior se ven beneficiadas a corto plazo; con esto nos referimos a que
cuentan con mayores recursos económicos para satisfacer sus necesidades y poder
adquirir productos o servicios considerados como “lujos”. La migración les
otorga un mayor estatus y la oportunidad de destinar una parte de esos recursos
a actividades de diversión y esparcimiento que sin el ingreso de las remesas
sería muy difícil el acceso a estas.
Pasando a las consecuencias del país que recibe
tanto a personas con estatus legal e ilegal, podemos establecer que la llegada
a estos países, beneficia sus resultados laborales, económicos y viene a
enriquecerlos como sociedad. Pese a la postura de algunos en contra de la
llegada de migrantes, el país receptor se beneficia de la gran diversidad que
le ha dejado la migración. Llega mano de obra joven y nueva, incluso dispuesta
a aceptar un menor salario, llegan profesionales preparados y de la misma forma
dispuestos a aportar a la generación de riqueza, de cultura e ideas diferentes.
En pocas palabras la migración permite generar más dinamismo en el país
receptor. La misma diversidad que mencionamos anteriormente puede tener
consecuencias negativas: algunos grupos son segregados y sufren por la falta de
tolerancia, respeto y reconocimiento. Las barreras como el idioma, tradiciones
e ideas políticas afectan de forma significativa el cómo se relacionan con los
demás, quedando en desventaja. De igual forma, en el país receptor surgen
nuevas necesidades de atención hacia la nueva población: situaciones de salud
pública: enfermedades, natalidad así como cuestiones educativas para los niños
que se incorporan a la sociedad existente.
Para Venezuela definitivamente existen más
consecuencias que nos afectan como sociedad que las que nos benefician. No
podemos limitarnos a ser un país que recibe remesas año tras año y que se
deslinda de toda responsabilidad de los migrantes Venezolanos. Nos queda claro
que esto es un problema muy grave para nuestro País; Venezuela se desmorona, se
cae a pedazos y para la futura Reconstrucción del País nos faltarán los
protagonistas que se encuentran haciendo casting en las novelas de otros
países, ¿será que reconstruiremos al país con la mano de obra de los
profesionales BOLIVARIANOS, Cubanos, o Pranes egresados de las universidades
penitenciarias? Coooooñó
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